En el fin - Marcos Sainz

Las campanas resuenan en mi mente, el tiempo se está acabando, mi historia llega a su fin.
Estoy de pie frente al mundo, mientras que la lluvia que cae nadie puede ver, nadie, porque todos caminan con los ojos vendados, todos indiferentes, todos grises, todos iguales.
Pero yo… yo no soy así. Elegí ver esta parte del mundo que pocos conocen, y aunque eso me haya traído hasta aquí no me arrepiento… ya no queda tiempo para arrepentimientos, ya no hay tiempo.
La oscuridad comienza a abrazar al mundo que gira a mi alrededor, y la mujer que mueve los hilos de la vida tiene en sus manos un libro, el cual, tiene mi nombre en el.
Es un libro grande, lleno de pagina y de palabras que de a poco ella va borrando, dejando únicamente hojas vacías, borrando lo que fue y pudo haber sido una gran historia.
Y mientras que ella lo hace, todo a mí alrededor se va desvaneciendo, sumergiéndose en la oscuridad. 
Las agujas del reloj ya no avanzan, todo a mí alrededor se vuelve uno con la oscuridad, todo pierde su forma, todo es negro, los límites se borran, y mi cuerpo, de a poco, se vuelve parte de esta infinita oscuridad.
Ya no puedo ver nada, lo único que queda de mi es el pensamiento, pero aunque me haya vuelto parte de todo, en ese todo no hay nada, todo está vacío, mi historia por fin termino.
Y así, un segundo se vuelve una eternidad en la oscuridad, solo queda esperar hasta que de nuevo, del cielo caiga una blanca hoja, la cual traiga la luz de la vida desde el oscuro horizonte, para que así una nueva historia comience a escribirse, y la vida amanezca por segunda vez.