"La chica se sentó en el parque,
triste, helada y nerviosa.
Vió el tardío amanecer,
humo escapando entre sus labios,
mezclándose con el vapor de cada fría respiración.
Sus piernas temblaban ligeramente,
acompasando su débil corazón.
La música sonaba en sus audífonos,
pero ella no escuchaba.
Ella estaba viendo el amanecer,simplemente eso.
Su cabeza no podía con nada más,
estaba saturada, sus dramas la mataban.
Siguió preguntándose porqué, porqué no.
Un cigarro más tarde, un amanecer terminado,
se levantó de su frío asiento y fue con sus fríos amigos,
con sus frías vidas.
Todos fingían calor, fingen
pero la chica secretamente sabe la verdad,
lo sabía todo sin saber.
Con su mente hipócrita ya libre de pesar,
fingió calor junto a ellos
Dolía ser su amante observador,
observar su fría, falsa vida.
Observaba cuando se odiaba frente al espejo,
ignorando lo hermosa naturalmente.
Observaba todo y escribía los poemas;
era mi ignorante musa,
mi inexistente felicidad.
Ahora, sin saber que más agregar, divago sobre mi amor a ella.
Trato de capturar todas sus bellezas en simples palabras,
pero éstas no alcanzan para describir su propia alma.
Ignoro todo lo que olvido, lo que no quiero ver, lo que quiero ignorar.
Otro divague, otro suspiro.
Tratando de escapar de la clase, invento sus frías cualidades.
Todo terminó cuando su fuego se apagó,
cuando aguantó la respiración para parar su frío vapor." - Invierno, 2015