El proyecto de “dúo narrativo” consiste en que dos autores construyan
una misma historia, cada cual de forma independiente. La historia se debe
dividir en dos partes y cada autor elegirá si quiere comenzarla o si
continuarla hasta el final.
Quien comience la historia lo hará hasta donde considere que
llegó a un punto medio el cual pueda dar pie el siguiente autor para que la continúe
y le dé un desenlace. El proceso de creación en la primer parte es como en
cualquier historia, y en la segunda también, aunque el autor que haga la
segunda parte puede cambiar completamente el hilo de la historia, los
personajes, etc. Pero siempre con cierta relación a la historia original, de
modo que no sean dos historias diferentes.
La forma de realizar el dúo narrativo puede variar y no siempre es esquemática, mientras que tenga a dos autores que construyan cada uno una historia por su parte puede considerarse como parte del dúo narrativo.
La forma de realizar el dúo narrativo puede variar y no siempre es esquemática, mientras que tenga a dos autores que construyan cada uno una historia por su parte puede considerarse como parte del dúo narrativo.
Parte 1: Federico Juncal
El cierre se cerró y todo estaba pronto. Dos pares de
medias, un pantalón, tres remeras y un calzón son los que llevaba Felipe en su
mochila y sin olvidarse del repelente de mosquitos, protector solar y hasta un
desodorante.
Un pequeño espacio en su gigante mochila sobraba y allí
decidió colocar toda la comida empaquetada, su estómago y él mismo no se
permitían comer nada que no tuviera una bandeja por debajo y nylon cubriendo
todo lo demás. A diferencia de su compañero Santi, el cual se ocupaba del
control de la cámara, se preparó de una forma más simple y si tenía hambre era
capaz de comerse lo primero que se moviera, totalmente opuestos.
Todo el equipo estaba listo, las cámaras necesarias,
micrófonos y la iluminación, todo preparado para ser maltratados ya que el
director, ah si se me olvido decirlo, Felipe es el director, decidió ir a
buscar una de las tribus más difíciles de encontrar para el programa en el que
trabajo.
Bien temprano el timbre de casa sonó y cuando abrí los
ojos supe que eran ellos, habíamos quedado un poco más tarde pero a estos dos
les gusta molestarme, siempre nos hacemos bromas entre nosotros, tomé lo poco
que necesitaba para irme a trabajar, me puse mi remera blanca de siempre y mi
short corto, chancletas en los pies y ya estaba listo.
-¿Qué pasó Cris? ¿No nos esperabas a estas horas verdad? -ambos se reían-.
Los Cinturones colocados y Santi realizó la peor pregunta que podía escuchar el conductor o sea yo. -¿Cuántas horas de viaje son Felipe? -intentando aguantar la risa y Felipe tomando mis hombros por detrás para sacudirme mientras se mataba de risa-
-¿De viaje? tenemos alrededor de siete horitas nada más
Instantáneamente deje caer mi cabeza en el volante, no me quedó otra que acelerar y comenzar el viaje. Faltaban unas tres horas más, Felipe había logrado conciliar el sueño en la parte de atrás del auto y no podíamos entender como lo había logrado, el calor que hacía era abrumador, comenzamos a charlar sobre la tribu que iríamos a buscar y por lo poco que sabía Santi, me comentó que era una tribu la cual ya se consideraba extinta pero las leyendas locales decían lo contrario, si ya estaba enojado por la «bromita» que me habían jugado estos dos ahora era el doble
-¿Cómo que está extinta? ¿Me estas diciendo que estamos yendo a a buscar algo que ya no existe? ¿Cuando pensabas contarme de la tribu? ya veo que este programa va a ser un asco...
Con desesperación y a los gritos, de golpe Felipe despertó y rápidamente atinó a colocarse sus gafas. -¿Qué haces Cris? tranquilo tengo todo asegurado, cuando estemos más cerca hay un anciano que dice saber la localización exacta de los Abiyoe´s, él nos guiará. ¿Por qué tanta preocupación?
Empecé a reír sin parar y de golpe frené el auto dándole un susto a todos.
-¿No será porque es un tribu extinta? te digo enserio Felipe, hay veces en la que me sorprendes de lo ¡idiota que eres!
Luego de discutir varios minutos consiguieron que me calme pero aún así seguía pensando que era una estupidez ¿pero ya qué? sólo faltaban tres horas y prefería llegar al sitio y buscar un lugar donde pasar el día que volver todo hacia atrás, total la productora era la que se encargaba de los gastos, continué manejando.
Los Cinturones colocados y Santi realizó la peor pregunta que podía escuchar el conductor o sea yo. -¿Cuántas horas de viaje son Felipe? -intentando aguantar la risa y Felipe tomando mis hombros por detrás para sacudirme mientras se mataba de risa-
-¿De viaje? tenemos alrededor de siete horitas nada más
Instantáneamente deje caer mi cabeza en el volante, no me quedó otra que acelerar y comenzar el viaje. Faltaban unas tres horas más, Felipe había logrado conciliar el sueño en la parte de atrás del auto y no podíamos entender como lo había logrado, el calor que hacía era abrumador, comenzamos a charlar sobre la tribu que iríamos a buscar y por lo poco que sabía Santi, me comentó que era una tribu la cual ya se consideraba extinta pero las leyendas locales decían lo contrario, si ya estaba enojado por la «bromita» que me habían jugado estos dos ahora era el doble
-¿Cómo que está extinta? ¿Me estas diciendo que estamos yendo a a buscar algo que ya no existe? ¿Cuando pensabas contarme de la tribu? ya veo que este programa va a ser un asco...
Con desesperación y a los gritos, de golpe Felipe despertó y rápidamente atinó a colocarse sus gafas. -¿Qué haces Cris? tranquilo tengo todo asegurado, cuando estemos más cerca hay un anciano que dice saber la localización exacta de los Abiyoe´s, él nos guiará. ¿Por qué tanta preocupación?
Empecé a reír sin parar y de golpe frené el auto dándole un susto a todos.
-¿No será porque es un tribu extinta? te digo enserio Felipe, hay veces en la que me sorprendes de lo ¡idiota que eres!
Luego de discutir varios minutos consiguieron que me calme pero aún así seguía pensando que era una estupidez ¿pero ya qué? sólo faltaban tres horas y prefería llegar al sitio y buscar un lugar donde pasar el día que volver todo hacia atrás, total la productora era la que se encargaba de los gastos, continué manejando.
Con el mapa abierto, Felipe buscaba la entrada al pueblo
y Santi como siempre, con su cámara enfocándome en medio de la cara para
hacerme enojar, tengo que admitir que a veces soy como un ogro, y yo poniéndome cada
vez más nervioso por el simple hecho de que todo esto era una pérdida de
tiempo.
-!Acá! En la siguiente no, la otra, a la izquierda, sabía que lo iba a encontrar -Santi captó la reacción de Felipe-.
-Al fin encontraste esa puta entrada, quiero acostarme un rato, los nervios me tienen como loco.
Santi nuevamente volvió a mi cara y de la rabia tape el lente con mi mano.
-¡Apagá ya mismo de una vez, vamos a descansar por favor!
Derechito me fui a un pequeño motel que había en el pueblo y estos dos fueron a buscar al anciano el cual tenía la información de donde se podía encontrar a esta extinta tribu.
-¿Buen día? ¿Hay alguien? -pregunte en un tono bajo-.
La recepción estaba vacía, me propuse observar la decoración, cuadros y artesanías fabricadas con materiales naturales, todo un estilo muy tribal la verdad, por lo menos había rastro de la extinta tribu. Finalmente alguien entró por la puerta por la cual yo también había pasado y era una muchacha totalmente del siglo XXI.
-¡Perdón! fui a comprar un par de cosas ¿una sola habitación? -se colocaba rápidamente atrás del mostrador-.
-No, necesito dos pero ¿Todo esto perteneció a la tribu Abiyoe´s?- Señalaba los adornos-.
-No, ésto es simplemente decoración para los turistas. Los Abiyoe´s hace mucho que no se ven, ¿por qué lo pregunta?
-Trabajo para un programa de documentales y la temática son tribus, mi director dice que conoce a un anciano de aquí que sabe de su localización, pero ya veo que yo estaba en lo correcto, estamos perdiendo el tiempo, ¿cuanto es? -buscando dinero en mi billetera le consulte el precio-.
-Un total de ciento cincuenta ¿tarjeta o efectivo?
Era lo último que me faltaba escuchar para darme cuenta que aquí no había ninguna tribu.
-!Acá! En la siguiente no, la otra, a la izquierda, sabía que lo iba a encontrar -Santi captó la reacción de Felipe-.
-Al fin encontraste esa puta entrada, quiero acostarme un rato, los nervios me tienen como loco.
Santi nuevamente volvió a mi cara y de la rabia tape el lente con mi mano.
-¡Apagá ya mismo de una vez, vamos a descansar por favor!
Derechito me fui a un pequeño motel que había en el pueblo y estos dos fueron a buscar al anciano el cual tenía la información de donde se podía encontrar a esta extinta tribu.
-¿Buen día? ¿Hay alguien? -pregunte en un tono bajo-.
La recepción estaba vacía, me propuse observar la decoración, cuadros y artesanías fabricadas con materiales naturales, todo un estilo muy tribal la verdad, por lo menos había rastro de la extinta tribu. Finalmente alguien entró por la puerta por la cual yo también había pasado y era una muchacha totalmente del siglo XXI.
-¡Perdón! fui a comprar un par de cosas ¿una sola habitación? -se colocaba rápidamente atrás del mostrador-.
-No, necesito dos pero ¿Todo esto perteneció a la tribu Abiyoe´s?- Señalaba los adornos-.
-No, ésto es simplemente decoración para los turistas. Los Abiyoe´s hace mucho que no se ven, ¿por qué lo pregunta?
-Trabajo para un programa de documentales y la temática son tribus, mi director dice que conoce a un anciano de aquí que sabe de su localización, pero ya veo que yo estaba en lo correcto, estamos perdiendo el tiempo, ¿cuanto es? -buscando dinero en mi billetera le consulte el precio-.
-Un total de ciento cincuenta ¿tarjeta o efectivo?
Era lo último que me faltaba escuchar para darme cuenta que aquí no había ninguna tribu.
Por fin un momento de descanso, la habitación también
estaba decorada de la misma forma que la entrada, cerrando las cortinas, atrás
de un árbol, una figura totalmente negra me observaba, volví a abrirlas pero
esa cosa extraña ya no se encontraba, lo mas probable es que era mi mente
jugándome en contra por despertarme tan temprano. La cama no era muy cómoda
pero en ese momento era lo mejor del mundo, llegó la hora de cerrar los ojos.
De golpe todas las puertas, ventanas y placares de la
habitación se abrieron provocando un gran sonido y causando mi despertar, lo
primero que pensé fue que era otra broma de Santi y Felipe, me di cuenta de que
no era así, ya que un fuerte viento ingresaba a la habitación, ésto ya superaba
la imaginación de estos dos. Cerré la puerta y luego con rapidez me dirigí a la
ventana la cual estaba golpeando contra la pared y ahí fue nuevamente el
momento preciso en el que vi otra vez esa cosa negra.
-¡Cris! dale viejo estas durmiendo hace muchas horas ya Mi cara ya se encontraba toda empapada de agua, todo fue un sueño-.
-¿Pero qué haces? ¿no podías despertarme un poco más tranquilo? da igual... - Un fuerte dolor de cabeza me atacó-.
-Preparáte rápido que nos esta esperando el anciano fuera del motel junto con Santi, tomá, colocáte el micro.
-Tú y tus viajes extraños, cuando termine todo esto, el canal te va a despedir ¿lo sabes no? -ambos nos empezamos a reír ya que era lo más probable-.
Salimos del motel y ahí estaba él, plumas, colgantes y anillos todos con aspecto tribal con materiales como huesos, formio y alguna cosa natural más. Me recibió con una sonrisa y sin dudarlo mucho más con una señal para que lo acompañemos comenzó a caminar sin mirar atrás
-Santi ¿de dónde sacó Felipe a éste tipo? -nos miramos y nos reímos-.
Ahí iban los dos, el viejo loco de la cabeza faranduleando su forma de vestir y el otro que no podía comer nada que no estuviera cerrado por nylon. Totalmente confiados, comenzó la verdadera aventura.
-¿Te colocaste el micro? -Santi encendía la cámara-.
-Que si, pesado
-Bien, hagamos la presentación y luego hago un paneo enfocando a estos dos caminando.
-¡Cris! dale viejo estas durmiendo hace muchas horas ya Mi cara ya se encontraba toda empapada de agua, todo fue un sueño-.
-¿Pero qué haces? ¿no podías despertarme un poco más tranquilo? da igual... - Un fuerte dolor de cabeza me atacó-.
-Preparáte rápido que nos esta esperando el anciano fuera del motel junto con Santi, tomá, colocáte el micro.
-Tú y tus viajes extraños, cuando termine todo esto, el canal te va a despedir ¿lo sabes no? -ambos nos empezamos a reír ya que era lo más probable-.
Salimos del motel y ahí estaba él, plumas, colgantes y anillos todos con aspecto tribal con materiales como huesos, formio y alguna cosa natural más. Me recibió con una sonrisa y sin dudarlo mucho más con una señal para que lo acompañemos comenzó a caminar sin mirar atrás
-Santi ¿de dónde sacó Felipe a éste tipo? -nos miramos y nos reímos-.
Ahí iban los dos, el viejo loco de la cabeza faranduleando su forma de vestir y el otro que no podía comer nada que no estuviera cerrado por nylon. Totalmente confiados, comenzó la verdadera aventura.
-¿Te colocaste el micro? -Santi encendía la cámara-.
-Que si, pesado
-Bien, hagamos la presentación y luego hago un paneo enfocando a estos dos caminando.
Parte 2:Marcos Sainz
Fue exactamente hace un año, tres jóvenes de entre
veintiuno y veinticinco años de edad desaparecieron sin dejar rastro alguno,
fue como si la tierra se los hubiese tragado, como si su esencia hubiese sido
borrada de la faz de la tierra de un segundo a otro.
Ellos fueron buscados por la policía día y noche, en cada
rincón del país, sus rostros aparecieron en cada canal de televisión, sus
nombres se escucharon en cada estación de radio y su historia publicada en
todos lados, desde las redes sociales hasta los diarios.
Sin dudas es el misterio más grande e intrigante que
sucedió dentro de estas tierras, y aunque hoy el caso sigue abierto ya que
nunca se hallaron respuestas reales, la gente ya perdió el interés en él, y las
búsquedas ya no son ni con la mitad de la intensidad que cuando comenzaron.
Yo, un detective reconocido, con décadas de experiencia,
el cual siempre pudo resolver todos y cada uno de los casos que tomó con gran
facilidad, sin dejar nada inconcluso y sin verse superado ninguna situación,
pero que con el pasar del tiempo fue perdiendo interés por esta profesión ya
que la gran mayoría de las personas que solían llegar mi oficina eran esposas o
esposos, pidiéndome ansiosamente que averigüe si sus parejas les eran infieles
o no, y también otra gente intentando averiguar datos para dañar a otros. Al
llegar este caso a mis manos me sentí completamente seducido, era sin dudas el
salto que necesitaba.
Esta oportunidad llego en el momento justo de mi vida,
hacía mucho tiempo que comencé a detestar mi trabajo, para mí todo esto, a lo
que dedicaba el día a día de mi vida, ya no tenia ningún sentido. No sentía
emoción por mi trabajo, no sentía intriga por los casos, no sentía nada, todo
se había vuelto una rutina aburrida, una gran mente se desperdiciaba en cosas
simples y la mayoría de las veces estúpidas, haciéndome perder el tiempo y
haciéndome esforzarme en vano.
Durante varias semanas había pensado en retirarme, en
cerrar mi oficina y dedicarme a cualquier otra cosa que me hiciese sentir vivo.
Una tarde estaba sentado frente a mi escritorio, me sentía bastante deprimido
por el lugar donde se encontraba mi vida, sentía que había desperdiciado años,
los cuales pude haber ocupado en formar una familia o en lograr otros sueños
que a esta altura jamás podría lograr, recuerdo bien esa tarde, fue cuando todo
cambio. Estaba mirando a la nada y el sol del atardecer se colaba entre las
cortinas, llenando mi pequeña oficina de un color naranja casi mudo, pero fue
ahí, en medio de ese silencio, que sentí los pasos de alguien por el pasillo, y
un segundo más tarde un ángel toco mi puerta, bueno no era un ángel exactamente
sino lo contrario a eso, era una mujer bastante deprimida, y dije que es un
ángel ya que fue quien cambio mi vida, me dio el futuro que hoy es mi presente
y cambio totalmente mi forma de ver la vida.
Ella era la hermana de uno de estos jóvenes que
desaparecieron, en ese momento estaban por cumplirse ocho meses de su
desaparición y las familias de ellos estaban cansadas, cansadas de la
inutilidad de la policía, de no tener respuestas, de sentir que jamás
encontrarían a sus seres queridos.
Por recomendación
de un policía ella acudió a mí, a pesar de tener años difíciles no había nadie
mejor que yo para resolver casos casi imposibles, y ella al saber esto me dijo
que estaba dispuesta a pagarme todo el dinero que yo quisiera con tal de
resolver el caso.
Yo había visto algo de este caso por televisión, pero
nunca le di mucha importancia, en ese momento tenia cosas relativamente más
importantes de las cuales ocuparme y al escuchar sobre lo que trataba el asunto
simplemente asumí que sería algún asesinato, secuestro o a lo mucho que el
asunto se relacionaría con el tráfico de personas, jamás pensé que ocho meses
después yo estaría intentado resolverlo, usualmente este tipo de casos no duran
mucho tiempo.
Cuando esta mujer me explico cada detalle de la
desaparición de su hermano y sus amigos, incluyendo la información que le había
dado la policía, por primera vez , por primera vez en año en años me emocioné y
una pequeña sonrisa se me escapó, y no porque me alegrara por lo que había
pasado, sino porque sentí a mi corazón palpitar de nuevo, volví a saborear el
gozo de la intriga, de no anticipar una solución, por primera vez en mucho
tiempo me sentí motivado frente a lo que era un verdadero desafío para mí.
Sin dudarlo le prometí a esa desesperada joven que resolvería
este caso, y que además lo haría gratis, el caso no podría estar en mejores
manos.
Felipe Sandoval,
Santiago Ocampo y Cristian Núñez eran
los nombres de los tres desaparecidos y fue en ese punto que me investigación
comenzó, debía saber a detalle como era su vida y tal como esperaba ellos eran
jóvenes muy normales, estaban limpios, no tenían antecedentes, no tenían
problemas con nadie, siquiera consumían drogas, eso me adelanto que debía
seguir sus pasos del día que desaparecieron, y llegar al destino que fueron.
Los tres trabajaban principalmente para un canal de
televisión, su amistad venia desde antes pero gracias a que trabajaban juntos
se hicieron más amigos. En ese canal ellos cumplían varios roles para un
programa no muy exitoso, el cual trataba principalmente de cultura nacional. Al
momento de su desaparición se encontraban investigando tribus indígenas, y más
cosas sobre los primeros habitantes del país, y fue para un episodio de este
programa que los tres amigos realizaron un viaje de unas siete horas en busca
de una de estas tribus, los “Abiyoe´s”. Esta era una tribu muy rara y antigua,
que por curiosidad investigué, y la información
que recaude es que llevaba más de ochenta años extinta. El último de sus
miembros conocido había desaparecido hacía mucho tiempo, aunque no habían
registros de su fallecimiento, algo que investigue ya que me habían informado
que ellos habían contactado a alguien quien decía ser el “ultimo” de esta
tribu, lo cual pensé que podría ser un engaño, porque como dije antes, el
último miembro de dicha tribu había desparecido hace décadas, aunque sobre él
supuse que había muerto y había sido enterrado en el campo y quien ahora decía
ser el ultimo de esta tribu solo los estaba manipulando por alguna razón, la
cual tenía que ver con su desaparición.
¿Una venganza quizás?, ¿un secuestro?, ¿Un robo o
asesinato? Tenía tantas teorías rondando por mi mente como hacía tiempo no
tenía, quería avanzar ya con mi investigación pero debía ser prudente, asi que
antes de moverme en el caso decidí pasar un tiempo investigando datos de esta tribu, no por nada
era el mejor detective, mi métodos de investigación eran largos y muy precisos,
debía juntar toda información posible sobre cada elemento que se relacionara
con el caso.
Pase tiempo
informándome sobre esta tribu, algunas tardes leyendo libros sobre ellos, entre
otras cosas como consultar a historiadores amigos, etc. Y entre mis
investigaciones me encontré con datos muy interesantes sobre ellos, una de
estas cosas interesante fue que a esta tribu se relacionaba mucho con temas de brujerías
y algo muy parecido al satanismo, pero adorando a otras entidades y con otro
tipo de rituales, ellos habitaban en el país hacia siglos y cuando el
cristianismo llego a estas tierras ellos fueron considerados un problema y una
ofensa para las nuevas creencias, esa fue la razón que los llevo a su ruina y
extinción.
Los Abiyoe´s desde
la llegada del cristianismo pasaron tiempos muy oscuros, y aunque las cosas
luego se calmaron un poco eso no evito que tuviesen un destino muy desafortunado.
Ellos habitaban en una pequeña región, se dice que fueron de los primeros
habitantes de esta país, y cuando las ciudades empezaron a levantarse y la
civilización moderna comenzó a dar sus primeros pasos ellos fueron cruelmente
perseguidos, asesinados y acusados de muchos crímenes, fue como una cacería de
brujas, todo gracias a intereses religiosos de aquella época, y cuando eso por
fin se terminó entonces nacieron los intereses
políticos, pero esto en un tiempo más cercano al actual. Resulta que su tierra
era ideal para la minería, podían sacarse grandes cantidades de cobre de allí,
y fue así como los planes de fundar un nuevo pueblo nacieron y el gobierno
simplemente los obligo a irse de allí, por la fuerza y sin oportunidad al
dialogo. El plan era simple y ambicioso, querían que esa fuese una zona
exclusiva de minería y que quienes trabajaran allí tuviesen un lugar para vivir
junto a sus familias, ya que la capital quedaba a unas siete horas de viaje,
entonces así nació el pueblo que está allí hoy en día, el cual ya no se usa
para la minería, pero el cual alberga a una buena cantidad de gente.
Aun queda un fragmento de esta historia, y es que los
Abiyoe´s obviamente se resistieron a esto, lo cual significo su fin. Durante
varias noches atacaron las construcciones en el pueblo, pero el resultado de
todo eso fue muy obvio, un montón de personas con cuchillos y armas
improvisadas no eran rivales para una fuerza policial bien organizada y con
armas de fuego. Mucho Abiyoe´s murieron en esas noches y el ruido de las balas
no cesó hasta que ellos por fin dejaron de insistir, se cree que allí murieron
todo, pero las leyendas cuentan que quienes sobrevivieron se trasladaron a lo
que hoy son las afueras de ese pueblo, y que estos se acercaban noche tras
noche para maldecir esa tierra y maldecir a quienes la habitaban y muchos años
más tarde desapareció alguien quien decía ser el ultimo de esta tribu, aunque
de él no hay ningún dato, solo que se trataba de alguien que vivía en una choza
a las afueras del pueblo.
Sin dudas esa fue una historia muy curiosa e interesante,
del estilo las que solía ver en películas, jamás me imagine que algo así se
podría relacionar con una de mis investigaciones, pero bueno, el foco de mi investigación
no estaba en la historia de la tribu, aunque me alegro de haber estudiado eso,
ya que así pude entender muchas cosas al final de todo, incluso donde termine
parado.
Volviendo a los
tres jóvenes, ellos se habían marchado un viernes por la mañana, en dirección
al pueblo donde habitaba esa tribu, tal y como lo conté antes. Al llegar allí
se hospedaron en un pequeño hotel casi a
la entrada del pueblo. Ellos durante la tarde de ese día habían arreglado para
encontrarse con ese supuesto último miembro de la extinta tribu, y aunque la
hermana de uno de estos jóvenes, la mujer quien me trajo el caso, ya me había
dado estos datos obviamente fui a confirmarlos con la policía, ellos también me
dijeron otras cosas muy importantes para mi búsqueda.
Los tres habían sido vistos por última vez por la
recepcionista del hotel donde se hospedaron, dos de estos jóvenes pasaron frente a ella y salieron del hotel,
donde posiblemente el otro joven los esperaba.
La policía encontró en su habitación todas y cada una de sus
pertenencias, lo que significo que no fueron robados. También se busco ADN y
huellas digitales, para ver si alguien mas había estado allí, pero no tuvieron
éxito, ellos solo desaparición, no fueron vistos por nadie más en el pueblo,
incluso la camioneta en la que llegaron estaba intacta. En ese pueblo no suelen
suceder este tipo de cosas, los robos son muy pocos y los asesinatos incluso
menores, por eso no fue tan extraño para la gente de allí que el dinero y las
demás cosas hayan aparecido.
Según la recepcionista y confirmado por las cámaras de
seguridad del hotel, los jóvenes que salieron solo llevaban una cámara y lo que
parecía ser algunos micrófonos, lo cual es raro ya que eso significa que fueron
con el plan de hacer realmente la entrevista.
Eso me dio un indicio, debía seguir los pasos de ellos
luego de salir del hotel, seguramente ellos hayan ido a algún lugar a las
afuera del pueblo donde nadie los haya podido ver, seguramente la respuesta
estaba en algún lugar del campo, y algún camino podría llevarme hasta ella, y
de solo pensar en tantas posibilidades me hacía sentir ansioso de estar allí y
poder investigarlo todo.
Estaba muy emocionado por este caso, pero debía ser
prudente en mis pasos, mi emoción estaba haciendo que me apresure un poco y que
quiera comenzar ya a moverme, pero debía darme mi tiempo, iba a ser una
investigación larga y debía tener claro que la policía en ocho meses no pudo
encontrar nada, yo debía estar bien preparado.
Decidí en realizar un pequeño viaje al pueblo, no para
investigar directamente, ni buscar pistas o interrogar a nadie, sino para darle
un vistazo, para ver a qué lugar me enfrento, a que tipos de lugares puedo
llegar y a dónde puedo ir a buscar información, quería ponerme en sintonía con
el lugar, sin presiones, y quizás también ir pensando en algunas teorías.
Planee bien el viaje, no me tomaría mucho tiempo,
llegaría un sábado por la tarde y me iría al otro día, también por la tarde, e
ingeniosamente tuve la idea de seguir un poco los pasos de los desaparecidos,
ponerme en sus zapatos y experimentar las mismas acciones que ellos, así que
realice una reservación en el mismo hotel donde ellos hicieron la suya y
también quise ocupar la misma habitación que ellos habían ocupado, pero esta
estaba clausurada por ordenes de la policía, para que nadie interfiriera con la
investigación, así que pedí la habitación
continua a esa.
Estuve las últimas dos semanas, desde que se me presento
este caso, esperando el momento de realizar el viaje, lo que más quería era
llegar allí y ponerme aprueba, sentirme un verdadero detective una vez más,
demostrarme a mí mismo que no hay caso que me supere. La noche anterior a
realizar el viaje no pude dormir muy bien, por mi propia ansiedad pero al
momento de subirme a mi auto y comenzar a manejar sentí algo raro, cuando iba
por la ruta atravesando el campo, observando todo lo que observaron esos
jóvenes antes de desaparecer tuve un mal presentimiento , ya no tenía emoción
sino una sensación rara, como si fuese tristeza, como si sintiera la misma
tristeza que ellos, fue una extraña empatía que estuvo dando vueltas por mi
mente durante todo el viaje.
El ambiente y todo el asunto me recordaban un poco a mi
primer caso el cual fue algo similar a este, donde aparecí de la nada y resolví
algo que para lo policía era imposible, eso me llevo a la fama, desde ese
momento en adelante siempre se acudía a mi cuando las cosas se complicaban,
comencé a ganar cierto prestigio, a sentir como mi mente iba madurando mas y
mas. En ese primer caso una mujer había desaparecido y no había muchas pistas,
todos estaban muy confundidos y quizás por la impotencia de no poder hallar una
respuesta intentaban hacer que las pocas pistas se relacionaran con el primer
sospechoso, quien era su novio. Pero mi intuición me dijo que él no podía ser,
había algo en el que me dijo que no pudo haberlo hecho, y si no fuese por eso él
hoy estaría en la cárcel seguramente. Jamás
olvidare la sensación de tomar cada dato como una pieza y armar un enorme puzle
en mi mente, armando un mapa el cual me llevo a la verdad, jamás olvidare ese
día. Pero ahora es casi una situación antagónica, en ese momento había algo
dentro de mí que me impulsaba y me decía que debía resolver eso, que debía
encontrar esa verdad, y ahora sentía algo extraño, sentía que no debía resolver
este caso, que la verdad esta vez no importaba y habían cosas que son mejor no
saber.
Antes tenía que perseguir y espiar a asesinos, a
sociópatas, posibles terroristas, pandilleros y hasta a mafiosos; y jamás tuve
una mala sensación, nunca tuve miedo, nunca sentí que no era capaz de resolver
algo, y el sentir estos escalofríos era algo nuevo para mí. Aunque para ser
sincero prefería esta sensación a tener que perseguir a hombres y mujeres
mientras que hacen sus compras o se ven con alguien más, o a husmear en el
historial medico de alguien buscando sus enfermedades, etc. Me motive a mi
mismo durante el viaje pensando que esta era mi esperanza, que podría ser algo
así como mi segundo aire y la oportunidad para salir de ese pozo oscuro que era
mi oficina, era mi oportunidad y no la iba a desperdiciar.
Ya había anochecido mientras que yo seguía conduciendo mi
auto y por la ruta solo marchaba yo, todo estaba a oscuras y mi única luz en la
ruta era la de mi auto, creo que ni la luna estaba presente en el cielo de esa
noche silenciosa.
Tenía la vista fija en el camino, estaba cansado de tanto
conducir y ya habían pasado un poco más de siete horas, quería llegar y
recostarme, mañana temprano comenzaría a ver el pueblo. Y fue a partir de ese exacto momento todo se
volvió algo imposible de explicar. Las luces de mi auto parpadearon unas tres
veces y se apagaron por un segundo, para mi suerte no había nadie en dicha ruta
ya que del susto frene rápido el auto. Como me encontraba en el medio del campo
debía tener cuidado, si las luces de mi auto se dañaban chocaría fácilmente
porque allí todo estaba completamente a oscuras, de ahí vino mi susto, y
también de que jamás le había pasado nada a mi auto, era raro que tuviese algún
problema.
Antes de volver a conducir mire el mapa por un segundo,
ya debería estar casi frente al pueblo, pero delante de mi no se veía nada, no había
ninguna luz encendida en ningún lado del camino, ni a lo lejos, no podía ver
luces de calles ni de edificios, no había nada, solo oscuridad mas allá de
donde la luz de mi auto alcanzaba.
Comencé a conducir, prestándole atención al camino y
pensando que pude haberme equivocado, aunque esta era la única ruta al pueblo,
no sabía bien donde me encontraba hasta que las luces de mi auto iluminaron
algo a un lado del camino.
Había un gran cartel, con la palabra “bienvenidos a” y
debajo el nombre del pueblo, y al pasarlo mi auto comenzó a iluminar varios
postes de luz a los lados de la calle, todos apagados. Seguido de eso comencé a
ver con muy poca luz un par de casas, y ahí me di cuenta que había llegado.
Me calmé por un segundo y frené mi auto, todo el pueblo
estaba a oscuras, y pensé que quizás podría ser un apagón, pero la sensación
era rara.
Baje de mi auto esperando encontrar ayuda o a alguien que
me explicara lo que pasaba, pero al bajarme me di cuenta de que allí no había
ningún sonido, no escuchaba autos, ni a gente, siquiera escuchaba a los
animales o insectos, era muy raro, tampoco habían luces de velas o linternas,
se sentía como si fuese un pueblo fantasma.
Por suerte contaba con una linterna de emergencia en mi
auto la cual saque rápidamente, no entendía por qué el pueblo se encontraba así
si este era bastante activo, pensé en posibilidad de haberme equivocado de
pueblo, aunque no concia nada sobre algún pueblo abandonado o algún lugar donde
las personas tuviesen que irse por alguna razón.
Estaba muy confundido así que pensé en algo para poder
salir de mis dudas, comencé a caminar hasta la siguiente calle, por lógica, si
este era el pueblo a donde quería llegar entonces el hotel donde hice la
reservación debería estar en la próxima calle, si allí no encontraba nada iba a
estar tranquilo porque entonces si me habría equivocado de pueblo; y en ese
momento estaba convencido de que esa era la explicación, solo quería llegar ahí
y confirmarlo.
Caminé lentamente, alumbrando con mi linterna hacia las
casas a mí alrededor, el lugar parecía estar abandonado hacia años, las casas
estaban en un estado terrible, no tenían puertas o ventanas, nadie podría vivir
en un lugar así, era muy inquietante, quería irme lo más rápido posible de ahí.
A pesar de querer marcharme ya de ese siniestro lugar mi
estadía en el pueblo recién comenzaba, y me di cuenta de esto cuando de repente
la luz de mi linterna iluminó un cartel, y confirmando lo peor iluminando
enseguida una parte de un gran edificio, si, era mi hotel sin dudas, y como
todo allí también está completamente a oscuras.
Mi mente quedo en
blanco un momento, me olvide del caso, de mí, de todos mis problemas, por
primera vez en mi vida no sabía qué hacer y mi no podía imaginarme una
respuesta.
Quizás había cometido un error, quizás había pasado algo
que yo desconocía, quizás era una gran broma, tenía tantas preguntas en ese
momento, pero quedándome parado no averiguaría nada, así que lentamente me fui
acercando a la puerta del hotel apuntando lentamente con la linterna en esa
dirección. Cuando pude alcanzar la puerta me lleve una gran sorpresa al ver que
esta estaba destrozada, estaba lleno de fragmentos de cristal esparcidos por
todo el piso y un montón de piedras de gran tamaño por todos lados. Y esto no
era solo ahí, también me fije en las ventanas del hotel, las cuales estaban
todas rotas, aunque por cierto el hotel no era tan grande, solo tenía cuatro
pisos.
Volví a alumbrar a la entrada del hotel, dentro no se
veía nada, estaba todo completamente oscuro, sin dudas no iba a entrar allí, así
que decidí darme vuelta y volver a mi auto pero justo antes de darme cuenta
algo reflejo la luz de mi linterna, era algo pequeño en el piso, era una cámara
de video, en perfecto estado.
Si ya tenía dudas entonces en ese momento tenía el doble,
era raro encontrar un objeto tan moderno en un pueblo que parecía ser de otra
época, así que pensé que quizás podría encontrar alguna respuesta o algún
indicio de lo que sucedió allí dentro de la cámara.
Al encenderla esta tenía la betería completa y funcionaba
en su totalidad, la revise un poco y me encontré con que tenía unos cinco
videos guardados en ella, esto me dio aun más curiosidad así que en orden comencé
por reproducir el primer video.
Nunca me había sorprendido tantas veces en una misma
noche, pero parece que el destino me enviaba una sorpresa tras otra y ojala eso
hubiese sido lo más raro en aquella noche. En ese video aparecieron los tres jóvenes
desaparecidos.
Al parecer esta era su cámara, con la que salieron por
última vez, no esperaba encontrar algo así tan rápido, esta era la pista más
valiosa que había encontrado en mi vida, no me explicaba como la policía no había
podido encontrar eso antes si estaba ahí a simple vista. Sin quererlo puede que
tuviese en mis manos la respuesta a todo el misterio, y gracias a ese hallazgo
me olvide del pueblo y de todo lo que me rodeaba, claro que por un instante
solamente.
Mire atentamente el primer video, tal parece era de
cuando los tres estaban de camino a este pueblo, venían en su camioneta y entre
ellos se molestaban y bromeaban como todo grupo de amigos en medio de un viaje
en auto, ese video no tenía nada en especial, solo tomas sin sentido y para
molestar, pero yo sabía bien que en el resto de videos podría encontrar algo de
valor.
Estaba a punto de poner el segundo video, pero en ese
momento escuche un ruido fuerte proveniente del hotel, como si algo cayera al
piso con fuerza y sinceramente me asuste tanto que salí corriendo hacia mi auto
con la cámara fuerte en mano, quería irme de ese oscuro lugar que me daba escalofríos,
luego vería los videos pero lo principal era llagar de nuevo a la cuidad, a
salvo, debía cuidar las pistas.
Llegué sin problemas a mi auto, puse la cámara en el
asiento del acompañante e intente encenderlo, pero para mi sorpresa el auto no
encendía, algo que no tenía sentido ya que el auto estaba en buenas condiciones
y había llenado el tanque en una estación de servicio hacia dos horas, la
batería, todo está perfecto, pero aun así no funcionaba. Estuve varios minutos
desesperado intentando huir de allí, estaba al borde de una crisis nerviosa,
giraba las llaves, presionaba los pedales, golpeaba el auto pero no había
respuesta.
Me quede en silencio un momento, algo me aterraba y, no quería
llamar la atención de nadie, ni de nada que estuviese rondando allí, el estar
dentro de un auto me hacía sentir un poco más seguro pero aun así sentía ojos
observándome en medio de la abrumadora oscuridad. No sabía qué hacer, no tenía
alguna escapatoria del lugar, estaba a siete horas en auto de la cuidad y
mínimo a cuatro horas caminando hasta el pueblo más cercano, solo podía esperar
a salvo ahí hasta que amaneciera.
Tome aire, estaba muy estresado y nervioso, agarré la cámara,
sabía que allí en los videos restantes podría encontrar alguna ayuda, y quizás
respuestas a todo las preguntas que tenia.
El video siguiente
ya era por la noche, la cámara encuadró a dos personas caminando, aunque
estaban muy por delante de quien llevaba la cámara y solo se les veía la
espalda, asumí que, por su ropa y pelo, uno de ellos era uno de los jóvenes,
quien iba hablando, de algo que no se escuchaba en el video. El hablaba con
alguien muy extraño, la otra persona parecía ser un anciano vestido con trapos
viejos, su pelo y barba eran grises, y parecía estar bastante sucio.
Me inquieto un poco esa persona que caminaba adelante con
uno de los chicos, en ningún momento pude verle la cara ni escuchar su voz, al
menos no en ese video, pero era inquietante verlo caminar. El video duró
aproximadamente veinte segundos y no mostró nada más que eso.
Rápidamente puse el video siguiente, a partir de ahora
todo se volvió mucho más raro que antes, en este video se encontraban en un
lugar difícil de describir, no se veía mucho por la gran oscuridad pero era
como un enorme circulo de tierra, iluminado por algunas antorchas y rodeado por
matorrales y arboles muy grandes. Allí había varias personas de rodillas, dando
la espalda a la cámara y con velas en sus manos, cantando algo lentamente
frente a una escultura gigante de madera, con forma humana.
Escuche a uno de los chicos decir “graba, graba ahí”,
parecían estar bastante sorprendidos ellos también, imagino que no se esperaban
encontrar con algo así, aunque aun había mucho por ver. Allí fue cuando termino
el tercer video y por dentro temía reproducir el siguiente video, algo malo
pasaría, estaba seguro.
Con resignación no tuve otra opción más que verlo, en
este video el viejo quien los había llevado hasta allí mostro su cara por
primera vez, este tenía una apariencia perturbadora, su piel era horriblemente
pálida y arrugada.
El viejo les dijo
que esperasen en silencio, este comenzó a caminar y se paro debajo de la
estatua, de frente a la cámara y a todos los que estaban de rodillas en el
piso. El comenzó a decir unas palabras inentendibles, en un dialecto que parecía
ser indio, supongo. Quizás el no mentía cuando dijo que era el último de su
tribu, y quizás la información de que esta se había extinto era falsa.
Mientras que observaba yo pensaba en todas estas
posibilidades, hasta que en ese video comenzó una especie de ritual, dos
personas se levantaron, tomaron una antorcha cada uno, para encender la gran
estatua de madera, la cual fue tomando fuego de a poco. Luego de eso alguien apareció
de entre las sombras, trayendo sujeto a una cuerda a un pequeño cerdo. El viejo
lo puso sobre la mesa mientras que quien lo trajo lo sujetaba, ahí presentí lo que pasaría… El viejo saco un
enorme cuchillo dorado y apuñalo al pobre animal en la pansa en reiteradas
ocasiones, mientras que el resto de personas cantaba cada vez más con más
fuerza. El animal gritaba y se retorcía de dolor, y la cámara hacia zoom a sus tripas que se esparcían por la mesa de
pierda. Fue algo horrible ver eso, y se noto que los jóvenes estaban mucho más
nerviosos de lo que yo estaba, a tal punto que escuche que uno quería irse.
En ese punto, en el video, todo se oscureció y se puso en
silencio de un segundo al otro, creí que el video había terminado hasta que
escuche a una voz preguntar qué es lo que paso, y ahí pensé que los tres
jóvenes terminarían muertos, pero aun faltaba otro video.
No habían muchas opciones para lo que podría ser ese
quinto video, algunas de estas opciones eran que la entrevista siguiera a pesar
de ese raro suceso, o que alguien grabase un ritual con los jóvenes como
“sacrificio”, o que de alguna forma aparecieran muertos, o cualquier otra cosa
relacionada con la muerte, pero para mi sorpresa ninguna de estas opciones fue
lo que me mostró ese último video.
Ese último video no duraba mucho para mi sorpresa, tome
aire y lo reproduje. No entendí que era a lo primero, la imagen era muy borrosa
y la cámara se movía a todos lados muy rápido, pero me di cuenta que alguien
estaba corriendo cuando escuché voces agitadas pedir ayuda y decir cosas en un
completo estado de pánico.
Luego quien llevaba la cámara la levanto y apunto en
todas direcciones, al parecer estaba todo a oscuras, exactamente como ahora.
Luego de eso se escuchan unos crujidos y se ve como alguien cruza una puerta,
era la puerta del hotel.
Pude ver en ese video que estaban los tres jóvenes,
aunque muy borrosas las imágenes pero allí estaban ellos. Era difícil
distinguir cosas ya que solo la luz de la cámara iluminaba un poco, pero vi que
subieron dos escaleras y se metieron a una habitación… la habitación
clausurada, la que está junto a la mía y donde ellos se hospedaron por primera vez.
Luego de eso el video termina e intente decir algo pero estaba completamente
mudo.
Quede unos minutos mirando al piso del auto, no
comprendía nada de lo que había pasado, hasta que levante mi cabeza y miré por
el parabrisas, ahí vi algo que me hizo entender mejor las cosas.
Por primera vez vi una luz, una habitación en el hotel
estaba encendida, podía verse claramente, la primera habitación del segundo
piso, esa, la clausurada, donde debía dirigirme.
No tenía más opción que ir hasta ahí, me sentía inseguro
dentro de mi auto, sabía que si me quedaba allí algo me pasaría, sabía que no
tenia escapatoria del pueblo maldito ese, sabía que si intentaba huir algo me
perseguiría o me estaría esperando, solo me quedaba ir al hotel, era mi única
esperanza.
Me baje del auto lentamente y comencé a dar mis primeros
pasos, solo llevaba la cámara conmigo. No me había dado cuenta pero al mirar al
cielo note que la luna estaba más grande de nunca. Tenía un brillo muy alto, el
cual apenas me hacia poder ver, y el cual era mi única luz ya que decidí
abandonar la linterna en mi auto, sentí que no sería útil.
Camine lento hasta el hotel, no sé si era por el momento
pero creí escuchar susurros provenientes de todas direcciones, aunque los
ignore, estaba parado ya frente al hotel y a paso firme camine rápidamente por
la entrada donde encontré la cámara, ahí dentro no podía ver nada, subí con
cuidado uno por uno los escalones de las
dos escaleras que debía atravesar y me pare frente a la habitación número doce,
de donde provenía la luz.
La luz era seca, pasaba por debajo de la puerta y se veían
sombras moverse dentro, como si alguien estuviese ahí, aunque no solo alguien,
sino que parecía que habían varias personas.
Un leve brillo entraba por las ventanas del pasillo,
jamás creí que la luna pudiese brillar tanto, podía ver mi mano, la cual estire
lentamente intentando alcanzar el pestillo de la puerta, estaba listo para
enfrentarme a cualquier sorpresa, o eso creí hasta que la luz que salía de la habitación se
apagó.
Unos susurros se escucharon desde dentro, “cambia”, “lugar” decían y decían entre más
cosas que no podía escuchar, ahí quede paralizado con la mano estirada,
mientras que la puerta comenzó a abrirse lentamente.
La habitación era completamente oscura, me quede viendo
fijamente hasta que escuche que algo se movió y se acercó. Pude ver que era uno
de los chicos del video, la poca luz de la ventana me permitía ver apenas su
rostro, pero aun en la oscuridad había algo raro en él, su piel, parecía un
esqueleto, todos sus huesos se marcaba, en ese momento no sabía qué hacer,
quería gritar pero mi garganta se sentía como si la estuviesen apretando con
fuerza, estaba tan paralizado que ni temblar podía.
La puerta se abrió completamente y alcance a ver como más
cosas se movían dentro, eran los otros dos, ahora los tres estaban en la puerta
viéndome, sus ojos reflejaban la luz de la luna y supe que esas cosas no eran
de este mundo.
Los tres salieron en orden y en silencio al pasillo, yo
di unos pasos hacia atrás movido por mi miedo,
sentía que estaba parado frente a la muerte, además ahí note que ellos
me estaban bloqueando mi única salida, no podía no arrojarme por las ventanas
ya que estas tenían rejas, pensé que estaba perdido, que mi vida había acabado
allí, estaba a punto de que mi corazón se parara.
Al ver que yo no tenía escapatoria ellos comenzaron a
avanzar muy lentamente, y yo me recosté contra una pared para no caerme al piso
del terror que sentía, mis pies temblaban, me movía lentamente hacia atrás, con
una mano sosteniendo la cámara y con la otra sosteniéndome de la pared, hasta que
milagrosamente toque algo con mi mano.
¡Era mi habitación! La puerta de mi habitación, así que
sin dudarlo y con la mano temblando la abrí como pude y la cerré lo más rápido
que pude, sentí cien escalofríos recorrer mi cuerpo en ese instante, un segundo
mas y no sobrevivía, sentí que me había salvado de la muerte.
Por suerte la puerta tenía un pasador, así que la tranque
y presione mi cuerpo contra ella, aunque ellos fuesen tres no podía dejar que
entraran, debía quedarme ahí y resistir toda la noche.
Estuve un rato muy largo en esa posición, nunca intentaron forzar la puerta, aunque no baje mi guardia, podría ser una trampa, pero después de un rato muy largo me recosté en el piso, con la espada apoyando contra la puerta. Puse la cámara en mi pecho y me quede en silencio, era como si se hubiesen ido, no escuche nada, ni un mínimo paso, pero nunca iba a abrir esa puerta.
Estuve un rato muy largo en esa posición, nunca intentaron forzar la puerta, aunque no baje mi guardia, podría ser una trampa, pero después de un rato muy largo me recosté en el piso, con la espada apoyando contra la puerta. Puse la cámara en mi pecho y me quede en silencio, era como si se hubiesen ido, no escuche nada, ni un mínimo paso, pero nunca iba a abrir esa puerta.
No sé cuando, no sé en qué momento pero mis ojos se
cerraron sin que lo note y caí profundamente dormido, algo raro ya que en ese momento
no recuerdo haber tenido sueño, es más, me moría de los nervios, aunque pude
haberme desmayado por tal estrés, pero dudo que eso sea así, pienso que fue por
alguna otra razón.
Me desperté de un salto horas más tarde, ya había
amanecido y el sol entraba por la ventana, la habitación se encontraba muy
limpia y ordenada, por un momento no supe donde estaba y no me acordaba de todo
lo que había pasado.
Cuando recupere la memoria volví a estar en estado de
altera, pero no me había percatado de algo aun, un ruido provenía desde afuera
del hotel y al darme cuenta de lo que era abandone la puerta y corrí hasta la
ventana. Mi sorpresa fue grande, la calle estaba llena de autos, de gente caminando
y paseando mascotas, como si todo lo sucedido anoche jamás hubiese pasado, el
sol resplandecía con fuerza y todo el paisaje era simplemente hermoso.
Tomé la cámara, abrí la puerta aun con desconfianza y comencé
a caminar por el pasillo, pase rápido por la puerta clausurada, sin mirarla, baje
rápido por las escaleras y sin decir una palabra salí del hotel, me dirigir
hasta mi auto, lo encendí y me largue lo más rápido posible de ahí.
Evite pensar en todo eso durante el camino a casa, me
pareció ver sombras a los lados de la carretera, escondidas en los arbustos, pero
las ignore. Durante toda esa semana no pude pensar con claridad, ni dormir
bien, tenia insomnio muchas veces.
Llame a mi clienta una semana más tarde y sin explicarle
mucho le conté que suspendí el caso, después de todo la cámara estaba vacío y
no tenía ninguno de los videos que había visto, además si contaba algo de lo
ocurrido me considerarían un loco o un mentiroso.
Por unos tres meses apenas salí de mi casa, no hable con nadie, jamás le conté a nadie todo lo que pasó. La primera vez que hable con alguien en persona luego de todos esos sucesos fue con un historiador amigo mío, a pesar de querer olvidarlo todo hay algo que quería saber para poder estar en paz, así que le pregunté sobre los rituales de los Abiyoe´s.
Por unos tres meses apenas salí de mi casa, no hable con nadie, jamás le conté a nadie todo lo que pasó. La primera vez que hable con alguien en persona luego de todos esos sucesos fue con un historiador amigo mío, a pesar de querer olvidarlo todo hay algo que quería saber para poder estar en paz, así que le pregunté sobre los rituales de los Abiyoe´s.
Según él me dijo, los sobrevivientes de esta tribu iban
cada noche a su tierra cuando fueron exiliados de esta, ellos lanzaban todo
tipo de maleficios sobre las personas que allí vivían y también sobre el lugar
que consideraban su hogar. Y aunque no
hay registros oficiales las leyendas cuentan que había un ritual muy poderoso y
temido en esa época, uno que consistía en un sacrificio de sangre, donde se
invocaba a un espíritu que dormía en esas tierras, y la función de este ritual
era capturar el alma de la gente, tanto de ellos como de sus enemigos, así
jamás podrían abandonar esa tierra, ya que ellos querían habitarla por siempre
y como castigo harían que los invasores también la habiten por siempre.
No necesite más explicaciones, se fue mi último caso, luego de esa conversación me retire, jamás voy a volver a buscar una verdad, jamás voy a resolver ningún otro caso. Quizás hayan destinos peores que el estar día a día encerrado en una oficina sin motivación, como el estar encerrado por siempre en un lugar.
No necesite más explicaciones, se fue mi último caso, luego de esa conversación me retire, jamás voy a volver a buscar una verdad, jamás voy a resolver ningún otro caso. Quizás hayan destinos peores que el estar día a día encerrado en una oficina sin motivación, como el estar encerrado por siempre en un lugar.
Sabía que este caso me haría ver la vida de una
forma diferente… pero jamás pensé que así. Y a pesar de todo lo que me paso voy
a consolarme sabiendo que voy a morir habiendo podido resolverlo todo, y que no
hubiese nada que yo no hubiese podido resolver.