Puerta
Presumida y vanidosa
que el mayor enigma escondes
no compartes tus intimidades
ni por breves instantes
Discriminan
Se limitan
No dejan pasar
Solo algunos
Sus lumbares logran atravesar
Separadora de mundos
Reina de la casa
Y de todo lugar
Tu eres el límite
entre la guerra y La Paz
Tu eres la cómplice
de cada hogar
Mediadora de las discusiones
Víctima de golpes y empujones
Cabecilla de chozas
A veces frágil y miedosa
O liderando palacios
con aires de potestad
Te miro con ansias,
me miras aburrida
ambas soportando la clase de filosofía
Puerta...
Con tu esencia cordial
tu mano nos recibe al entrar
Sos la dueña de las bienvenidas
Y la culpable de las despedidas.